miércoles, 19 de noviembre de 2008

Me despierto


Me despierto en tu cama. Junto a tu perfume que me envuelve.
Se que he estado soñando.

Mucho más temprano, la alarma nos separó el uno del otro, sin piedad.

Has estado en tu escritorio por horas. Sé lo que soñé: nuestra amiga poesía viene a nuestra habitación donde estuve escribiendo por días, bocetos, pinturas, música, poemas están desperdigados por todas partes…
y quiero mostrarle un poema que es el poema de mi vida. Pero vacilo, y me despierto. Besaste mis cabellos y mi espalda para despertarme.

Soñé que eras un poema, mi más hermoso y puro poema , un poema que quería mostrarle a alguien... y me río y vuelvo a soñar con el deseo de mostrarle a todo el universo que te amo, que sos el sol y centro de mi vida, en el amanecer y en el ocaso, para movernos abiertamente juntos aunque nos cueste lágrimas y volar en el influjo de la gravedad, lo cual no es simple, lo cual transporta al césped alado por un largo camino lejos
del elevado viento, cerca de las montañas,
del otro lado del mar azul de tus ojos verdes,
hermosamente verdes, hermosa y tiernamente míos,
donde me hundo al infinito dulzor de tus latidos en los labios cuando me besas, cuando me amas, cuando tu piel y tu alma me conmueven hasta desvanecer.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Mas facil...


MÁS FACIL tener drogas que besos..., y así respiramos del resto del aire que van dejando los exiliados del amor, de las dulzuras y las delicias azules de las caricias embriagantes de los bares de los sueños y las ilusiones, que van cerrando de a poco por quiebra de amores en el mercado de las cotidianas penitencias culposas de los egos marchitos.
MÁS FACIL tener drogas que besos…, y así recorremos las rutas vacías de hologramas fantásticos de mentiras hechas trizas contra los vientos de las hipocresías y los nubarrones de las tormentas aturdidas de millones de historias contadas y aburridas de corazones sin salida y que encontrados frente a frente se vuelven autistas y asquerosamente egoístas.
MÁS FACIL tener droga que besos…, y así tenemos mas en nuestras venas toxicas manías que saludables emblemas de valentías y claridades que nos pujen al milagro del mundo, que aunque mudo y esquizoide late famélico de abrazos y vuelos.
MÁS FACIL tener drogas que besos…, y así cargamos cruces propias y ajenas, con penas sangrientas y muertes absurdas y payasescas, dramáticas y rojas de ira y dolor furioso y acallado en rincones oscuros de despreciables noches eternas y cerradas, malolientes e irritantes.
MÁS FACIL tener drogas que besos…, y así caminamos el universo en 80 días sin movernos del espacio que nos delimitaron y nos esclavizaron, y vivimos toda la vida tratando de reaprender como quitarnos los grilletes y las púas encarnizadas en nuestras carnes y almas, desangrando inertes y con las alas cortadas, sin recuerdos ni olvidos.
MÁS FACIL tener drogas que besos…, y así mendigamos por las autopistas del desencuentro de uno mismo y calles abajo revolvemos los tachos de la basura de las ansias indeseadas de lo indeseado del haber nacido con la idea loca de aprender a ser felices cuando pocos lo logran, cuando poco sobreviven en el seudo paraíso donde hay mas lobos que corderos y la mayoría de los corderos son hienas disfrazadas.
MÁS FACIL tener drogas que besos…, y así los que gobiernan la moral y las memorias de los tiempos y de las almas deshonrosas seguirán poniendo en nuestro plato venenos de traiciones y juegos perversos, brujerías de cuartos de hora y templos de barro y hiel, mientras que los corazones puros se alimentaran de estrellas y cielos para algún día obtener mas besos que drogas y dejar este infierno insoportable y fantasmal que nada tiene que ver con vivir.

martes, 30 de septiembre de 2008

ToDo de NuEvo

Con vos empecé todo de nuevo,
con vos nací ayer y me siento como una niña
descubriendo el sol,
tu amor consume todas mis pretendidas sapiencias,
mis obstinadas y tontas certezas, mis temores añejos.

Tu amor devora mis fantasmas, pone fin a tantas torpes dudas.
Camino tambaleante entre estos abismos que se resisten a abandonarme,
pero tu amor me rescata de las mediocridades de este mundo absurdo, perezoso y cobarde.

Tu amor me da vida de nuevo. Tu amor quema aquí, en el centro mismo donde respiro, y va marcando mis venas con tus besos, sembrando mi piel
de mágicos paraísos. De esos que había pensado perdidos.
Siento que un idioma nuevo corre por mis venas.
Tu amor me sorprendió
entre las sabanas de los desvelos, llego de imprevisto
y me llevo
un tiempo incorporarlo al espacio de lo que fue un infierno
de silencios, mutismos, lágrimas y noches vacías.

Naufrago entre estas palabras que he aprendido viviendo,
y
no se como explicártelo, como decirtelo, como susurrártelo,
y
me quedo por las noches despierta, mirándote,
hablándote con mis ojos, respirándote con tu respiración,
soñándote con mis sueños, acariciándote con las estrellas
que descuelgo del cielo de tu calor, de ese cielo que pegado
a mi cuerpo me eleva por encima del universo.

Tu amor me desborda, enciende todas las luces de mi alma,
desnuda mis heridas para por fin cicatrizarlas.
Tu amor me ama con la profundidad de todos los mares,
me lleva tan lejos que a veces solo puedo quedarme contemplando
tus manos. Tus hermosas manos sobre las mías. Lo que es un roce
tan pequeño para otros es un milagro para mí.

¿Cuánto tiempo lleva aprender el lenguaje de un milagro?
Con vos tengo que empezar todo de nuevo.
¿Puedo pedir mayor belleza que esa?
Si, quiero que seas tu y no otro ser, que sean tus pies y no otros
las huellas que van a mi lado.

Que sean tus labios los que me levanten por las mañanas
y me duerman por noches
, que sea tu cuerpo el hogar del mío y el mío hogar del tuyo.
Si supieras cuando amo tus pasos por la casa, tu risa envuelta
en el aire, tu piel mezclada entre las sabanas, tus piernas
enredadas entre las mías, tus perfumados y suaves cabellos sobre mi cara,
tu corazón agitado sobre mi corazón agitado, la belleza de tu ser
atreviéndose, osándose, viviendo.

Aquí estas, y mis brazos se llenan cuando te estrechan,
porque sin vos van vacíos por el tiempo, perdidos, sin sentido.
Aquí estas, y cada pensamiento esta contigo, y descubro que
son tan frágiles las cobardías de los muros que construimos ante
el amor, el dulce amor que amanece y nos invita a quemar las viejas naves, porque este amor nos ha regalado una montaña sabemos
como escalarla, porque sabemos lo que hay del otro lado, porque
estamos allí aprendiendo a amarnos.

jueves, 25 de septiembre de 2008

ABRAZO


Un abrazo que sea como lluvia, que apenas nos roce. Que nos reconozca vivos y no medios muertos, o muertos en vida. O agonizando.

Un abrazo que nos devuelva la certeza de sabernos presentes y no ausentes del tiempo, de la alegría, del encuentro y de lo no perdido.
Un abrazo que nos grite que hay otros ojos que nos miran y son espejos y nos reconocemos, y nos vuelven hombres y no secas semillas.

Un abrazo que nos sacie de soledades y de despedidas, que nos obligue a quitarnos la caparazón de cicatrices dormidas que se fueron acumulando en nuestras almas y nos volvieron insensibles al amor, a los precipicios tan necesarios y a las nuevas heridas.

Un abrazo que nos recuerde el vientre materno, donde navegamos un día, porque aunque fuera oscuro otros latidos nos dormían, y dormíamos calmos. Estábamos en casa. Estábamos en el cielo.

Una abrazo que nos quite la hambruna y nos desligue de la violencia, tanto de las palabras como las de los golpes. Porque no hay peor hambre que la del alma ni mayor golpe que del desprecio y la desesperación.

Un abrazo que nos quite del holocausto de las sospechas y las mentiras, de los pronósticos saturados y suturados y las leyes vendidas.
Un abrazo que nos reconstruya el corazón de a pedazos, lo envuelva en olas de ternuras y lo bese todas y cada una de las madrugadas con solo recordar la tibieza de esos brazos.

Un abrazo que espante fantasmas, cansancios, hartazgos, demencias, artimañas y balas perdidas, redoble de tambores en guerra, bombas y caos.

Un abrazo que nos abrace desde las entrañas de lo aun no creado, que esta ahí, latiendo, gritando, esperando que alguien lo vea para socorrerlo y salvarlo, darle vida y dejarlo en medio de las pocas inocencias que nos quedan.

Un abrazo que sean como mil alas gigantes, de esas alas que son como el cielo que nunca se termina en ningún horizonte, en ninguna estrella, en ningún ocaso. Abrazos en que sientas que son las mismas alas que hace miles de años te acunaron, te sonrieron y supieron que eras otro ser, otra esperanza, otra oportunidad para el destino.

Un abrazo que haga historia, pero no de esas que salen en los libros o en los diarios, ni en los puños cerrados, sino de las que se funden en las manos, en las mejillas, en los párpados.

Un abrazo que te avisa que estas de nuevo a resguardo, que el mundo no te alcanza con sus garras ni sus trampas. Un abrazo que no te esconde entre las sabanas sino entre su mismo cuerpo, como si fueran uno, como al principio, como no hace tanto.


Un abrazo que te rescate del olvido y las distancias, que no haya estudiado matemáticas, ni logica, ni otros idiomas ni otras lenguas. Un abrazo que solo quiera abrazarte, sin decir nada, sin traducir nada, sin calcular nada.


Un abrazo recién nacido, que se guarda entre los pliegues de tu espada, la misma que blandiste pero nunca hundiste en nombre de nada, porque nada justifica, nunca, la venganza.

Un abrazo que nunca sea pequeño, ni egoísta, ni de apuradas. Un abrazo que te abrace con todas sus ganas, un abrazo que te grite ¡no temas! ¡yo te amo! ¡ama!

Un abrazo que el hombre rescate de entre la piedras de los muros de castigo. Un abrazo que en silencio te diga que esta contigo, y te levante, y no te deje caer nuevamente.

Un abrazo que no se venda ni se alquile, ni por horas ni por noches, ni por días. Un abrazo que no tenga precio, porque si se lo han puesto no tiene garantía.

Un abrazo de no tenga miedo, ni se acobarde, por saber que en estrecharse se pueden contagiar las heridas, los amores, los cansancios. Un abrazo sabio sabe que con estos también vienen las inigualables particularidades de otra existencia.

Un abrazo que sane, y te limpie del barro que el destino tiene en las orillas, y te devuelva cristalino y puro otra vez al camino, a las salidas.

Un abrazo que te llame por fuera de la agonía, de la ceguera y de lo aturdido del golpe que te dieron de frente y a traición. Ese abrazo que se identifica y tiene y es del mismo color de la paz, de la misericordia.
Un abrazo que llore contigo cuando nadie llora a tu lado, que seque tus lagrimas y el resto las guarde en el cofre de perlas, porque sabe que las joyas mas valoradas son las que vierte el hombre desde su alma.

Un abrazo que decida abrazarte a pesar de los prejuicios, las vanidades y las condenas. Un abrazo que no se esclaviza porque va rompiendo cadenas y escapando de miles de celdas y prisiones.

Un abrazo que te cubra todo el cuerpo, que te envuelva con perfumes, sudor y fiestas. Que te sea tan cercano que sientas sus latidos, respiros y su piel encubierta.

Un abrazo cósmico, donde todas las estrellas, cometas , convergen en planetas, y las constelaciones mas lejanas saben tu nombre y explotan por ti, solo por ti.

Un abrazo que veas venir, que se acerque lentamente, y mientras se acerque todas tus pieles se vayan abriendo como pétalos, todas tus palabras vayan quedándose muertas, todos tus movimientos inmóviles, y todas tus defensas rotas y esparcidas.

Un abrazo que tenga ya tus huellas, antes de conocerte y abrazarte. Un abrazo que dejaste en alguna dimensión y hoy vuelve a buscarte. Un abrazo que se desprendió de ti no sabes hace cuanto pero que buscaste toda la vida como si de el dependiera tu vida, porque sentías que era verdad, que otra parte de ti se había quedado por allí y algún día regresaría multiplicado por cientos en otro cuerpo, en otro abrazo, que es el tuyo, que te ha buscado y que por fin te ha encontrado y ya no te deja, ya no se dispersa.


Invisible

Que tristes días en que uno es invisible,
Todos miran pero nadie te ve.
Hablas pero nadie escucha.
Intentas asir las cosas pero imposible…imposible


Amas con todo el corazón pero no es suficiente,
No es suficiente.
Me pregunto: Porque todavía no lo entiendes?

Cuantas guerras has de perder? Cuantas heridas han de fermentar para que lo asumas?
Los sabios mienten? La Biblia se equivoca?
Los suicidas mueren errados? Los vivos viven equivocados? Los arco iris son espejismos? Las libertades libertinajes?
Las mediocridades superaciones de espíritus caóticos?
Las verdades fabulaciones de dudas cobardes?
Las hipocresías hormigas de la corrupción de las almas?
Los que intentan robar amores ajenos cucarachas sin nido?

Que tristes días en que uno es invisible,
todos miran pero nadie te ve.
Hablas pero nadie escucha.
Intentas asir las cosas pero imposible…imposible

Amas con todo el corazón pero no es suficiente.
No es suficiente.
Me pregunto: Porque todavía no lo entiendes?

Y me respondo, una vez más:
NO LO ENTIENDO.
No quiero entender un mundo cada vez mas embrutecido de soledades,
empastillado, mezquino, arbitrario, emputecido de paranoias,
morboso, sin sueños, sobrepasado de parasitas superficialidades,
atestado de calamidades y abusos….

Puedo sobrevivir en este mundo, aun en estos tristes días
en que uno es invisible, donde todos solo miran y nadie ve,
donde se habla pero nadie escucha,
siquiera cuando me pregunto:

¿Por que todavía no lo entiendes?

martes, 9 de septiembre de 2008

VOY A COMERTE el CORAZON


Voy a comerte el corazón. Te lo quitare despacio, con ternura, con astucia , con precisión, con besos filosos.

Te engañare, te diré que lo llevo a pasear por mi encantos, a nadar entre las mareas del ocaso y mi implacable cortejo, y cuando se rinda al placer lo mirare de frente y sabrá que es mío.

No habrá oriente ni occidente, ni espada ni pared, ni entrada ni salida. No habrá escapatoria ni purgatorios, lo morderé poco a poco, con tanta ternura que él mismo no deseara otra cosa.

Me entregara cada latido, que no serán lentos ni en vanos, sino furiosos, desenfrenados, caóticos, sabrosos, endulzados.

Degustare sus licores, me embriagare de su rojo sangre, y a su temperatura lo besare por partes.
Mi boca será su tumba, su nido su llave, nada volverá a entrar en él si yo no lo desgusto antes, si yo no elijo la savia con que ha de nutrirse, ni pruebo los espejos donde ha de volver a mirarse.

Voy a comerte el corazón, de manera infatigable, insistente y eterna, no tendrá ya mas filosofía ni fisonomía, porque con mis fiebres le daré belleza extrema, nuevos pensamientos.

Si, me volveré omnipotente, tendré derecho por cada uno de sus respiros y suspiros. Cada uno de sus surcos serán sólo míos, porque mis labios habrán de pasar sobre ellos como fuego, como tigres, como huracanes.

Voy a comerte el corazón por las mañanas y por las tardes. No podrás vivir si no lo hago. Vendrás trayéndomelo en bandeja de plata, porque es mi veneno de amor quien lo salva del patético y mediocre teatro de pasiones bajas, montadas por un mundo que nada sabe de ti, que nada sabe de mí. Que nada sabe de nuestro amor.

No tiembles más, no sé si voy a llegar. Porque aunque mi sangre sea lava y mis venas volcanes, la razón es un océano que todo lo cubre, lo ahoga y silencia.

No me mires más, porque tus ojos son cuchillas que perforan la piel de mis vulnerables sentidos y ya no tengo más antídotos contra tu cuerpo.

No camines hacia mí, tu luz desnuda mis sombras y me quita los resguardos que velan – valientes- el portal de mis pequeños secretos azules, anochecidos y tibios.

No llores más sobre mis mejillas,
porque abstemios mis labios deben quedar, aunque se marchiten mis brazos y desiertas queden mis manos.

No hagas que te huela. Tu perfume es veneno, y el encanto de la muerte hará que trepen mis dedos por ti y vayan dejando huellas camino al infierno.

CUANTAS FORMAS PODEMOS SER?




¿De cuantas formas podemos ser en la vida?. Nuestro pequeño cuerpo cuando nace es frágil, sensible, totalmente indefenso. Cualquier golpe puede arruinar ese proceso que comenzó a gestarse durante meses.

Solo podemos concebir que seguimos viviendo porque tuvimos algo de amor. Alguien nos amo lo suficiente como para cobijarnos, para cubrirnos, o al menos al pasar tocarnos. Eso nos salvo, nos puso en la rueda de la vida, nos dio la luz necesaria para que crezcamos.
Qué cómo lo hicimos. Si fuimos mas o menos amados, mas o menos golpeados. Mas o menos protegidos seria como intentar descubrir un mapa dentro de millones de mapas, millones de historias, millones de misterios.

La realidad es que un día descubrimos que estamos vivos y no muertos, o en agonía, y comenzamos a ver otras realidades, a preguntarnos cómo llegamos y sobrevivimos, y con ello decidimos ya no solamente llegar ni sobrevivir, sino comenzar y vivir.
Descubrimos que pasamos parte de nuestro crecimiento elaborando estrategias para disfrazar nuestros miedos y carencias. Dejamos que nos digan quienes somos o como debemos ser. Nuestra conducta se trasformo en parodia, pero no lo hicimos a propósito, sino que el viento de los condicionamientos de las personas que nos aman, y de las que no, nos modificaron y simplemente les dejamos el poder de definir como vivimos.

A veces pienso que quienes se suicidan sienten que nadie los ve. Que son invisibles, que no importan. Que son parte de los números y que uno menos no hace la diferencia.
Lo cierto es que nos olvidamos de creer que somos importantes, y únicos. Que si cedemos no es porque seamos cobardes sino porque naturalmente confiamos y vemos al mundo u a los hombres como es nuestro corazón: incapaz de truncar lo puro, lo autentico.

¿Mirada inocente? Si, tal vez. Cuantas veces me han dicho que debería abandonar esta creencia, pero hay algo que no me deja olvidar. ¿Testarudez?¿fe ciega? ¿comodidad? Es una lago al que uno le puede intentar poner muchos “vestidos” pero ninguno le queda. Se niega a tener un nombre. Pero, yo lo llamo esperanza.
Desde ese primer instante en que por primera vez respiramos lo que oxigena nuestros pulmones es esperanza. Sino fuera así como habríamos de intentar siquiera dar el grito insipiente para decir que estamos aquí, en el mundo, en la historia, en la naturaleza.

Es la esperanza lo que nos tiene ahí. Esperando que alguien nos ame. Esperando que la vida nos tome de la mano o nos empuje a convertir nuestros cuerpos de niños en hombres y mujeres.
Cuando camino por las calles y veo gente tirada en las veredas. Me pregunto porque no soy una de ellas. Que hizo que yo tuviera el don de una vida que fuera mas promesa, y hasta que punto eso es realmente verdad. Tanto como el que esta tirado en las calles como yo, como cualquiera, hace que la vida, el mundo tenga un sentido.

Es como cuando compramos un rompecabezas. Las parte que hacen los bordes casi nunca son interesantes pero sin ellas todo los demás no tiene sentido, no se puede contener. No esta completo. Por ello valoramos cada pieza, no descartamos ninguna. Toda y cada una es una promesa de la siguiente. Todo hombre es promesa del que le sigue.

Me hiere ver como olvidamos esto tan fácilmente. Me hiere en serio. Me hiere porque a veces yo también lo olvido.

Una bebe recién nacida tirada en una bolsa de plastico en un río. Una anciana abandonada por sus hijos. Cada día pienso que nada va a sorprenderme, pero lo hace. ¿Qué es lo que nos lleva a dejarlo todo? ¿incluso dejar que otro ser humano se muera? Padres que dejan que sus hijos se mueran. Hijos que dejan que sus padres se mueran.

No me permito pensar ni escribir que esto es definitivo. Que con toda la riqueza que el hombre posee en su interior es ahogada por el odio, la venganza, la estupidez. No concibo dar por resuelto que nada nos salva y que no podemos salvarnos y salvar a otros del espanto y la tragedia.

He conocido héroes.
No están en la guerra, en medio de bombas y estruendos. Están a mi lado. Están a nuestro lado. Son la esencia de esa esperanza que se niega a tener una frontera, una sola misión, una sola aventura. Son de los que lloran con el alma y ríen con el corazón. Los que caminan por la calle y no dan vuelta la cara ante la miseria, mas bien reconocen que son parte de ese cuerpo golpeado, de esa niña tirada al agua, de esa anciana desnutrida, de quien cree que la única solución es escapar de la vida. Y no huyen. Miran hacia dentro y reconocen que el otro, ese que esta allí, es la manifestación nítida de tantas llagas internas, y que la única forma de hacerla estragos y derrotar esta forma bestial de egoísmo y desamor es sanar lo que tenemos de heridas en el propio espíritu. Luchar, entonces, también, por alcanzar al otro, donde quiera que este, con el lazo de esa desesperación trasformada por la alquimia del deseo en amor. Un amor cercano.

Un amor que salva tu vida y la vida de quien amas. Un amor sencillo y oblativo. Un amor que se acerca mas a su naturaleza cuanto mas se entrega, cuanto mas se arranca de raíz y se sabe plantar en cualquier terreno, en cualquier mar. La capacidad autotrasformante del amor es incomparable. Intentaran en vano todos los hombre y todas las ciencias , en toda las épocas, con toda la tecnología, encontrar la formula que lo compone o el ADN del amor. No lo harán nunca. Nunca.

La decisión del amor por vivir es infinitamente superior a cualquier horror que sea capaz de concebirse y practicarse. Simplemente es superior. Y lo sabe.

El problema es que parte de la humanidad que esta ciega, sorda y muda, pretende ignorar que ya esta derrotada por él, e intenta en vano subsistir.

Somos la confluencia de esperanza, de ese amor que nos impulsa a no quedarnos estancados por el camino. Lo que nos permite desnudar las posibilidades de ser como la roca donde Miguel Ángel descubrió que había un David. De ser como el oro que se funde en el fuego y puede convertirse en una corona o en una espada. De ser como el viento, que un día es remanso y otro huracán. De ser refugio y desolación.

Debemos concretar la idea de que misteriosamente somos el universo que confluye y fluye, y tenemos la magnánima oportunidad de elegir ser amos o esclavos. Elegir si somos héroes o simples oportunistas de la vida. Gobernados por lo finito y perecedero o por lo eterno y maravilloso del amor, del ser humano, de ser vida, de no morir sin honrar aquel primer instante en que el cielo nos dio su techo y sus bendiciones.

HAY ALGO PEOR KE UN LABERINTO?


¿Hay algo peor que un laberinto? Si, un laberinto construido de filosas navajas por paredes y cristales rotos por camino. E ir descalzo. E ir desnudo.


Hace minutos, horas, meses, años que tropiezo en sus senderos y las hojas de las cuchillas me raspan, me clavan cuando caigo de lleno. Tengo heridas de todo tipo, las superficiales, las medianas y las hondas y profundas. Algunas están ya sanas, otras supuran, son las mas abiertas que ya ni las cuento ni las tengo en cuenta.

No bastan tales acechos, la ceguera es también amiga, hermana detestada pero se me ha pegado tanto a los ojos que es de la familia. Su oscuridad es de todos los colores ,porque antes podía verlos y mi mente los archivo, pero de tantos pasarlos por los recuerdos se me van gastando como viejas películas, y la ceguera me descubre sus sombras y sus vientos, sus espasmos e infiernos.

Ella es la principal cómplice de las paredes afiladas, es ella quien le da de mi cuerpo la carne que desangra, y de la cual toman los cristales rojo acento. Ceguera, que se me apareció como un fantasma, vestida de todos los temores y miedos, arraso con mis luces y cubrió mis párpados con piedras de lagrimas y llantos no paridos, y nunca mas pude hablar el lenguaje de la luz y el cosmos.

Tengo hambre. Hambruna, He comido todo rastro vital, y para poder hacerlo debí renunciar a los sabores. Al menos es lo que hago creer a mi ego, para que no muera tan pronto despojado de al menos algo de sustento. Se me pega la piel contra el estomago, y en él solo llevo las tripas de las furias y los lamentos. Solo me alimento de las raíces de las ausencias, que crecen por todas partes y en todas partes se siembran con el viento frío de las soledades.

Mis pies son llagas. Una sobre otra. Ya es una sola. Mi hermana llaga, por las noches le hablo, con la locura de percibir como late, que esta viva. Al menos ella escucha, es la única entre tantas sombras. Después, el silencio, tampoco ella tiene palabras ni respuestas. También a ella el laberinto le ha suprimido el grito.

Después de un tiempo todos dejamos de gritar aquí dentro. Nuestro mundo se vuelve mudo. Hay tanto porque gritar que no sabemos por donde empezar. Entonces esperamos, a ver que alarido sale primero. Lo esperamos, como se espera un nacimiento, porque después de él vendrán otros, otros y otros. Todos distintos, todos inmensos, porque han crecido, aun entre los barrotes de los miedos, y estos muros de desconsuelo.

Miro mis manos. Mis manos, que en otra epoca acariciaron la dulzura de todos los besos de la vida y hoy rasgan las tumbas de los desalientos y la tierra de los sufrimientos. ¿Qué buscan mis manos que van a tientas? Si yo solo lo supiera, ellas se gobiernan solas, solas hacen trazos en los cielos, y aunque no los toca imagina que puede hacerlo, y sueña y sueña, es lo poco que ya le queda, el sueño, la ilusión, el sin tiempo, la eternidad que no puede ser nunca solo esto.

Estas manos que tienen memoria y recuerdan. Recuerdan para vivir entre prisioneros, y saber que son mías, y no guardarme rencor por traerlas hasta estos confines de razones y absurdos. Las pongo debajo de mi pecho y las aprieto, que encuentren el calor que aun no me han robado, que aun guardo entre estos harapos roídos por tormentos y prisiones.
Inmovil. Solo silencio. No espero nada, porque la nada tambien es prisionera, en la celda contigua, junto al destierro.

lunes, 14 de julio de 2008

CUANDO DIGO TE AMO


TE AMO


Cuando digo te amo, quisiera que cada partícula de esa frase se hundiera en cada una de las células de tu cuerpo y trepara intrépida, veloz y viviente hasta tu corazón, se enmarañara a tus latidos, se confundiera con tu sangre, fuera oxigeno en tus pulmones y la expulsaras cada vez que respires.

Cuando digo te amo, desearía hacerte brillar en colores y matices, provocarte la risa en todos los idiomas y lenguas, y bailaras para mí en ritos antiguos. Sólo, sólo para mí. Y te confundieras entre las olas del encanto y los arrecifes de mis fantasías.

Cuando digo te amo, quisiera que lo escucharas en todos los ecos de todas las montañas, en todas las olas de todos los mares, en todos los vientos de todas las tierras y desiertos, en todas las chispas y fuegos que arden.

Cuando digo te amo, lo digo con mis labios sobre los tuyos. Con mis labios sobre tu espalda, con mis labios en tus caderas, con mis labios en tus párpados, a tientas, a sabiendas, a ciegas o torpemente, como vos quieras.

Cuando digo te amo voy dibujando con cometas el espacio por donde has de cruzar para venir hacia mí, porque tus pies no vendrán posándose sobre la tierra, debajo sembrare estrellas con otros te amo de diamantes y perlas.

Cuando digo te amo, te llevo lejos de aquí. Te llevo con mis abrazos –profundos- a las dimensiones mágicas, allí, donde los sueños han construidos catedrales, con ángeles y atardeceres. Y hay danzarinas que bailan de fiesta y nubes plumosas, esperando las horas de la luna.

Cuando digo te amo, lo digo en silencio y lo digo a gritos, pero nadie puede escucharlos porque solo tu naciste para oírlos, solo tu naciste para darles vida o matarlos.

Cuando digo te amo, mis entrañas se acrecientan, mi corazón se expande, mis venas se estiran, mi piel late. Todo mi cuerpo y mi alma es metamorfosis, puliendo el mayor de los goces en el mayor de los dolores.
Porque el dolor es directamente proporcional a la profundidad de a belleza.

Cuando mas diga que te amo y más hermosura para ti vaya sacando, la pena me ira reclamando su dote cotidiana, su pago por adelantado de lágrimas.

Pero seguiré diciendo que te amo, porque estás, y si estas, aunque no me digas que me amas, todo es posible, todo es infinito y creación, todo es arte, todo es misión. Todo es una promesa.

Cuando digo te amo exorcizo los fantasmas del pecado y lleno mis pulmones del aire de tus respiros, y subo corriendo por las paredes de tus precipicios , al mismo tiempo que voy perdiendo la noción de todo sentido.

Cuando digo te amo adhiero la piel de mis sueños a tu cuerpo imaginado, traslucido, reproducido y traspasado por mis manos, que nunca te tocaron por eso nunca han vivido. Aun...

Cuando digo te amo te he respirado y estas adentro, tan adentro que ya no sé donde comienzas tú y donde termino yo.